TEMAS DE ACTUALIDAD POLITICA, ECONOMICA, SOCIAL Y MILITAR
COTIZACION DE MONEDAS INTERNACIONALES
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16 de agosto de 2010

EL PROBLEMA ES LA FOTOGRAFIA

Entonces, el problema es la foto. El problema no es el de los 16 mil homicidios anuales, 95% de los cuales permanecen impunes; el problema no son los 400 y pico de muertos anules en las cárceles; el problema no son los miles de vehículos robados cada año, ni los centenares de apartamentos asaltados por bandas hamponiles; el problema no son los miles de secuestros express, y de los otros, que tienen lugar cada año; tampoco son las vacunas que las bandas guerrilleras y paramilitares obligan a pagar en la frontera y muchísimo menos lo es el de los incontables arrebatones, que ya ni siquiera se denuncian de tan banales que se han vuelto. Este no es el problema. La cosa es la foto.
Tampoco es problema el de los cuerpos policiales desbordados por el hampa, mal pagados, mal entrenados e incluso infiltrados por delincuentes comunes; menos aún lo es el de un Poder Judicial lento, de pésima calidad, la mayor parte de cuyos jueces son provisionales, fichas del PSUV, y viven asustados de emitir fallos que no complazcan al Poder. Nada de esto es el problema. El problema es la foto que publicó El Nacional.
El jefe de la ex PTJ habló para hacernos saber que ahora los pisos de la morgue son de linóleo nuevecito y hay camillas ultramodernas. Que la foto es vieja. El horrendo espectáculo de centenares de cadáveres que ahora disfrutan de camillas nuevas y yacen sobre un piso nuevo, y tal vez pulido, no es su problema. Su problema es el “morbo” de la foto. No la matazón que la foto captó. La inefable Fiscalía de la República ya anunció acciones, pero no contra criminales sino contra El Nacional. La Comisión de Defensa del Menor, o como se llame, también se movilizó.
Desde que actuó contra Tal Cual por el horrendo delito contra la “intimidad de una menor” que fue publicar el nombre de la hija del Presidente, ese organismo no había vuelto a dar señales de vida. Ahora sale de su letargo, en “defensa de los niños”, cuyas “mentes podrían ser afectadas por la foto”. Los centenares de niños que mueren alcanzados por balas perdidas; los chamos y adolescentes que pasan por la horrible experiencia de ver cómo sus padres o hermanos mayores son asesinados ante sus ojos espantados, no le quitan el sueño a la gente de la fulana Comisión de Defensa del Menor. Lo de ellos es la foto.
Todo el fariseísmo, la hipocresía, que empapa hasta los tuétanos a este régimen ha brillado siniestramente en este episodio de la foto de El Nacional. [b]Lo que le preocupa a los adulantes no es que haya violencia sino que se sepa. Aquí entendemos la publicación de esa foto como una respuesta apropiada a la risa, no por forzada menos miserable y canallesca, de ese mequetrefe que dirige Telesur, quien emitía una risita de hiena mientras a su lado un venezolano especialista en el tema de la violencia daba cuenta de los niveles insoportables que esta ha alcanzado en nuestro país. ¿Te da risa el tema de la delincuencia, Izarrita, te burlas del asunto, crees que es un invento de la oposición? Ríete, entonces de esta foto, patiquincito.
http://www.talcualdigital.com/index.html

12 de agosto de 2010

Carta que se le olvidó escribir a Condoleezza Rice

Sr. Presidente Chávez:
Había estado esperando mi salida del gobierno, a que transcurriese un tiempo prudencial para enviarle esta misiva. Aunque desde el punto de vista geopolítico sus expresiones desconsideradas contra mi persona fueron deleznables, por lo cual no fueron respondidas oficialmente, no puedo negar que me produjeron malestar. Ningún ser humano puede dejar de molestarse cuando alguien se refiere a él o ella en términos procaces y desconsiderados. En el caso que nos ocupa ello estaba magnificado por el hecho de que: (1) usted era el presidente de un país con el cual mi país tiene relaciones diplomáticas; (2, usted violó el viejo dicho español que reza: “a la mujer, ni con el pétalo de una rosa”y, (3), sus comentarios tenían un componente racista que en mi país es ya definido como “politicamente incorrecto”, pero que usted aún practica con entera impunidad en el suyo.
Se refirió usted a mis escasa cultura y a una pretendida atracción que yo sentiría por usted. En primer lugar, debo decirle que anoche tuve el honor de tocar con la Orquesta Sinfónica de Filadelfia, como solista, el concierto número 20 para piano de Wolfang AmadeusMozart, K.466 (sabe usted el significado de K.? No lo creo). Soy una de las más destacadas concertistas no-profesionales de los Estados Unidos. Estudié piano al mismo tiempo que me graduaba de politóloga en la Universidad de Denver. Y usted, Sr. Chávez? Me dicen que aparte de haber sido un estudiante mediocre de la Escuela Militar de Venezuela, aparentemente el refugio de quienes no dan la talla en la universidad, usted no tuvo otra educación formal. Parece ser que ello es la razón por la cual insiste en que 8x7=52 y que el hombre llegó al planeta Tierra hace 2000 años. Sin olvidar que su ortografía parece dejar bastante que desear. Sus pomposas citas son cursilonas y con frecuencia inexactas. Fíjese que solo es ahora que le digo esto, ya que jamás le hubiera echado a usted en cara su incultura y patanería, a no haber mediado su agresión a mi persona.
En segundo lugar, no creo que sentiría atracción por alguien como usted. No me refiero a su aspecto físico, el cual ciertamente no es de concurso sino, digamos, simplemente sub-standard. Me refiero a sus maneras, a la pobre calidad de su lenguaje y a la agresividad que muestra hacia el sexo femenino. Estoy informada de su manera de tratar a su ex-esposa, hasta en público, de sus ofertas machistas por televisión acerca de ‘darle lo suyo” y de la violencia que usted utilizó contra las mujeres con quienes tuvo relación en el pasado. Afortunadamente hoy no se le conoce relación con fémina alguna, excepto alguna que otra zalamería ocasional hecha a algún travestís brasileños. Por ello no podría sentir atractivo alguno por alguien que, más bien, me causa repulsión. Tampoco me sentiría muy a gusto con alguno de sus acólitos, llámese Cabello o Istúriz, apenas marginalmente más aceptables.
Usted se mofó de mi nombre, Condoleezza, relacionándolo con condolencias y tristeza. No es tal cosa, Sr. Chávez. Mi nombre es derivado de la expresión musical italiana “con dolcezza”, es decir, con dulzura. Se lo explico porque es evidente que sin esa explicación usted no tendría la menor idea de su verdadero significado. Los idiomas no son su fuerte, como lo recuerdo bien de su intento de insultar al Presidente Bush en una curiosa versión del idioma Inglés, algo que sonaba como “iu ar a donki”.
He tenido la suerte de llegar a los más altos niveles del gobierno de mi país debido a mi formación intelectual. No me hice notoria liderando un golpe de estado sangriento que dejó más de 200 venezolanos muertos, algo de lo cual usted se ha jactado, al decir “yo si estuve en un golpe, echando plomo de verdad”. En mi país generalmente (hay excepciones) la gente intelectualmente sólida entra al gobierno buscando reconocimiento y no tiene necesidad de robar. Entiendo que en regímenes como el suyo, ustedes llegan al poder sin muchas credenciales intelectuales y lo usan para enriquecerse o, como dicen algunos, “para comer completo”. Fíjese que no compartimos filosofías de la vida y que mientras yo toco a Mozart con la Orquesta Sinfónica de Filadelfia usted canta rancheras mexicanas a capella, es decir, a palo seco. Mientras yo doy conferencias en las universidades usted cuenta sus peripecias peristálticas, sus retortijones en un túnel.
Bien,creo haber puesto las cosas en su sitio. Usted ha elegido su camino, junto a los estados forajidos y grupos terroristas y narcotraficantes del planeta. Esa ha sido su decisión. Pero ella lleva consigo responsabilidad indelegable. Usted ha podido ser un discipulo de Mandela y eligió ser un discípulo de Mugabe. Ha podido sentirse orgulloso de Jose Maria Vargas y decidió sentirse orgulloso de Ezequiél Zamora. Usted eligió su camino. Su régimen terminará, como decía T.S. Eliot (un poeta de mi país, Sr. Chávez) acerca del fin del universo: “no con una conmoción sino con un susurro”. No tendrá donde esconderse.

Versión libre de Gustavo Coronel.

10 de agosto de 2010

Un Hampón En la Presidencia

Un Hampón En la Presidencia
Por: Gustavo Coronel

Hampón: valentón, maleante, haragán, DRAE.

Nerón tocaba el arpa mientras Roma ardía. Hugo Chávez juega beisból mientras Guri colapsa.

Lo que Venezuela tiene como presidente es un hampón. No es simplemente un buen o un mál presidente. Se pasea por el centro de Caracas y poniendo un dedo en el aire, por aquí y por allá, dice: “expropiado”, como un hipopótamo en trance orgásmico. Luego, al obligar a salir precipitadamente a los joyeros del Edificio “La Francia”, uno de los auto-expropiados (ya el edificio era propiedad del Estado), le exige a su amanuense, ministro del interior, que los “investigue cientificamente”, porque se fueron muy rápido. “Algo esconden”, exclama el hampón, quizás decepcionado porque los joyeros no dejaron el oro y la plata en los estantes.

Y es que este es un hamponato codicioso, con un apetito voraz por los bienes públicos. El hampón viste trajes de miles de dólares, usa relojes costosísimos, besa travestís brasileños y le regala $18 millones a Danny Glover. Llega con un séquito de centenares de seguidores, incluyendo cocineros y guardaespladas cubanos, a los mejores hoteles del mundo, viaja en un Airbus comprado ilegalmente, en medio de lujos obscenos y, encima, tiene el tupé de decirle a los miserables venezolanos que todavía lo escuchan que “ser rico es malo”.

Este hampón, salido de un pozo séptico barinés, la ha tomado por regalar el dinero y el petróleo que no es de él a sus amigotes Castro, Ortega, Morales y Correa. Le da un avión al violador de la constitución Zelaya para que viaje por todo el hemisferio y le presta a Arias Cárdenas para que pague la cuenta en los hoteles, algo así como prestar unos calzoncillos. Le regala nuestros aviones a Correa y le da helicópteros que se estrellan a Evo Morales. Le entrega maletines llenos de dinero a Cristina Kirchner. Le traspasa armas suecas y no suecas a las FARC.

Mientras impone un brutal e inepto racionamiento eléctrico a los venezolanos juega beisbol con sus ministros en Fuerte Tiuna, con todas las luces del sitio prendidas, el muy cretino, mostrando un total desdén por el bienestar colectivo.

Este especímen es ilegítimo por traidor y manirroto, nunca ha sido honesto, ni gobernante (ya ni siquiera manda) y mucho menos un presidente para los venezolanos.

Es apenas un vulgar hampón. Su destino es la cárcel, junto a sus cómplices.

9 de agosto de 2010

El Comandante Resentimiento

El Comandante Resentimiento

Hay amigos que son tan amigos, que terminan siendo los peores enemigos Asimismo, hay irresolubles complejos, tan aferrados al alma humana, que terminan por destruir todo lo que tocan y que sin embargo, sin que le podamos conseguir explicación lógica o racional, siguen generando adherencias y solidaridades insostenibles. Uno de esos amigos a quienes nunca le decimos que no, porque siempre dice lo que queremos escuchar sin que nos contradiga en algo, sin duda es el Comandante Resentimiento. El Comandante Resentimiento es el hermano violento de la envidia, el que está dispuesto a aniquilar, a cobrarse la afrenta que cree real, aunque sepa que la ha magnificado, la ha inflado para hacerla relevante, para justificar la destrucción, que no tiene pie ni sentido.
El Comandante Resentimiento es aquél que pide armas en un velatorio para que haya más muertos que velar, más muertos que llorar, más niños enterrados. Definitivamente, no hay peor gobierno que el del Comandante Resentimiento. El Comandante Resentimiento es el único gobernante capaz de comprar alimentos descompuestos para vendérselos a su pueblo y hacer un negocio de la putrefacción. Y decir luego que cuál es el problema, que él tiene el poder para hacer que ese colectivo que llama su pueblo, se atragante de comida descompuesta y le sepa a manjar, porque el protervo verbo del patológico líder de los resentidos, es capaz de purificar en la violencia el alimento recrecido por las bacterias. El Comandante Resentimiento es el único gobernante capaz de proclamar orgulloso que está formando una fábrica de fusiles para darle un fusil a cada habitante de ese colectivo humano que llama su pueblo, porque un fusil es más necesario en su putrefacción atrabalaria que un pedazo de pan. Cuando el pueblo le pide agua al Comandante Resentimiento, éste le conecta el chorro de agua potable al vertedero de las cloacas y de la basura. Cuando el pueblo se baña y el agua pica, el Comandante Resentimiento le explica que eso ocurre porque usan mucho agua al bañarse, y que entonces allí llega, en la abundancia, el agua buena que es de un 85% y el agua mala que es de un 15%. ¿Cuál es el problema, si les regalo más agua buena que mala? ¿O es que ustedes, los criticones pacifistas de siempre, no saben contar?
Yo sigo preguntando a mi pueblo, ¿hasta cuándo vas a permitir que el resentimiento gobierne tu corazón y que te niegue el acceso a la razón? ¿Hasta cuándo vas a continuar sobresaltada porque no dormiste ayer, como me dijiste, porque un amiguito de tu hijo de 12 años que tiene14 años fue a buscar a los malandros del barrio para que le dieran una pistola para matar a tu otro hijo de 16 años y acabarlos a los dos, sin que su madre, tan resentida como tú, pueda ver que eres madre tan humilde como ella, y que vas a dejar de asistir al trabajo para evitar quedarte sin hijos en un barrio que no le importa eso porque esa violencia es nuestra y nos distrae el terror de los demás? ¿Cuándo, pueblo, vas a entender, que el circo de la calle que reproduce el Comandante Resentimiento cada día está más cerca de ser tu propia tragedia? Deja de ser público de galería del Comandante Resentimiento, salte de esa gallera. ¡Deja el resentimiento y comienza a amar y perdonar de verdad! ¡Libérate del peso del odio, que tus hijos merecen vivir en la prosperidad de la paz, vida y libertad y no en las miserias del odio, la muerte y la guerra!

Santiago Quintero

5 de agosto de 2010

¿Por qué Venezuela no sale de Chávez?

¿Por qué Venezuela no sale de Chávez?

Es la pregunta de las sesenta mil lochas. Una gestión caracterizada por una gigantesca corruptela que abarca todos los ámbitos del Estado, con la muestra de incapacidad de mayor octanaje en los últimos cien años. Recibe sin embargo, el respaldo nada despreciable de algunos segmentos de la población venezolana. ¿Por qué Hugo Chávez mantiene un buen nivel de aceptación, siendo un funcionario tan incapaz y mediocre? La realidad la marca la adoración que tienen los pueblos latinoamericanos por los embaucadores. Funcionan como superhéroes que luchan contra los malévolos centros de poder, responsabilizándolos de sus propias frustraciones y dolores ulteriores. Culpar a otros, ayuda a evadir responsabilidades; el demagogo sabe colocar el dedo en la llaga. El pus subyacente es el bálsamo que construye su permanencia. El discurso del líder nacionalista, frente al supuesto agresor externo, es un arma de formidable resonancia en materia de adhesiones permanentes. Las graves carencias y múltiples problemas políticos y económicos, son endosados a las triquiñuelas que se forjan en el cerebro del imperio. Por ello, sale bien librado de muchos inconvenientes derivados por su incapacidad. Acabar con el encantamiento que produce la demagogia es muy difícil. Ya que trabaja como un veneno que alimenta al señuelo de la ilusión. Hasta el peor de los menesterosos prefiere una buena mentira para vivir. Si a eso le sumamos el clientelismo y la manutención con el dinero del Estado, el crucigrama está resuelto. El charlatán no construye soluciones, mantiene con el dinero del gobierno a miles que prefieren la dadiva que trabajar por salir de abajo. Él se convierte en el papá regalón que resuelve las necesidades. Atrae con el regazo de la mentira, mientras fortalece su imagen como depositario de su destino.

Venezuela vive con ese cataclismo. Hugo Chávez es la peor expresión de un funcionario en el gobierno. Un régimen tramposo, corrompido y manipulador; devenido en una pesadilla que destroza nuestro futuro. En once años solo puede exhibir cifras en rojo. El secuestro de las instituciones y la puesta en marcha de un mecanismo de vulneración de las libertades públicas y la propiedad privada, lo hacen una administración que no fríe en el aceite del infierno. Sus características fundamentales son el atraco de los dineros del Estado, no existe gobierno alguno con mayores signos de corrupción. Los zamuros revolotean en búsqueda del nuevo pedido de pudreval. Esa podredumbre es la marca de fábrica de un chavismo ruin.

¿Cómo es posible que Hugo Chávez tenga respaldo? Nos acostumbramos a la desesperanza. Un importante sector de venezolanos parece bajar los brazos, su corazón de guerreros quiere ocultar sus armas democráticas en la insuficiencia de agallas para vencer la oscurana. Hace falta un mensaje que se conecte con el pueblo. Sin tantos vericuetos politiqueros. Ir más allá de lo electoral, que el liderazgo tenga profundidad y firmeza para mostrar la diferencia. Buscar los liderazgos en las universidades, barrios y organizaciones civiles. Construir desde abajo y no dé tanta rueda de prensa inútil.
Ya es hora de convencernos que es posible derrotar a Hugo Chávez. Desenmascarar al sujeto que destruyó la esperanza de millones, es una tarea para todo aquel que defiende los valores de la libertad.
Hay que persuadir a los incautos. Esos ciudadanos que entregaron su voluntad por migajas que saltan de la mesa de los traficantes de la mentira, requieren de un nuevo camino hacia un destino mejor.
Venezuela, saldrá de esta pesadilla. Al final la democracia siempre termina acabando con el totalitarismo.

30 de julio de 2010

Huele a Apocalipsis

Desde los últimos tiempos de Carlos Andrés Pérez, a 'Por estas calles', corre un aire cálido y frío que espeluzna y estremece. Un mar en calma que presagia borrascas.

No importa cuánto tarde, nos aproximamos al desenlace. Entre quienes conducen esta locomotora desbocada que se abalanza hacia el abismo y el pueblo expectante no hay nada. Un túnel negro aparentemente sin salida.

Como sucedía a fines de octubre, comienzos de noviembre de 1957. Nadie sabe todavía cómo y por dónde saltará la liebre. Pero los olfatos más avisados huelen la chamusquina de las catástrofes. A Chávez como que le está llegando su hora. Sin considerar el acorralamiento internacional, que es de órdago. La última encuesta de Datos es como para infartar al presidente, desesperar al gabinete y aconsejarle a la súbitamente enriquecida familia presidencial vender sus fincas, sacar los reales y reservar plazas en el Hotel Nacional de La Habana. Incluida servidumbre, como en tiempos de las monarquías en desgracia.

Se ha volteado la tortilla y la popularidad presidencial cae a los abismos que condujeron a la rebelión popular del 11 de abril. Con una diferencia que nada ni nadie podrá recomponer: se agotaron los ases bajo la manga, no hay más plata para misiones, Fidel Castro pasó a mejor vida y las del CNE se comieron las maquinitas. Incluso los cientos de miles de colombianos cedulados a la carrera por el G-2 ya no correrán a votar por los indigestos del PSUV: desde Villavicencio odian a Chávez y al chavismo.

Por primera vez tras nueve años de Poder absoluto, se estremecen las talanqueras. Oficiales medios cuidan sus espaldas ante los convenios internacionales en resguardo de los derechos humanos y le temen a un juicio a lo Milosevic como un gato al agua helada. Miran hacia la Argentina de Videla y el Chile de Pinochet y atisban un horizonte nada halagador. Los altos mandos, por su parte, se espían con desconfianza y andan de espaldas a los muros. Los jueces comienzan a sacar sus calculadoras y ya les sonríen a los desorientados administradores de la oposición. Hasta un fiscal se ha atrevido a denunciar a ese personaje de la triste figura, dizque poeta, que Marianella Salazar bautizara con el perfecto remoquete de 'mangasmiás'. La asamblea agoniza. Una señora gritona, estentórea y fruncida hace que la preside. Pero ya le faltan el respeto hasta los ujieres. Desapareció Gay-Barreto, a pesar de que en una noche se le mueren seis niños de indiferencia sanitaria. Carreño se esfumó. Diosdado espera en el silencio de los culpables por un juicio final que ya asoma sus perfiles. Rodríguez Chacín perdió todo su poder: le reventaron de un bombazo a su interlocutor y hasta el brazo le cercenaron al cadáver de otro de sus íntimos amigos. O corren o se encaraman. Suena a paradoja, pero ante la brusca e inevitable caída en las honduras del desprecio, lo mejor que podría hacer Chávez es prepararse un colchón electoral. Permitir el drenaje de los odios que crecen exponencialmente noche y día contra su abotargada figura mediante el expediente electoral. Más vale perder algunas gobernaciones y un par de cientos de alcaldías que la cabeza. Debiera recordar el consejo del segundo de a bordo de Pérez Jiménez, Luis Felipe Llovera Páez, la madrugada del 23 de enero de 1958: 'mejor nos largamos, mi General, que pescuezo no retoña'. Tras las confesiones del fiscal del ministerio público Hernando José Contreras, desenmascarando las siniestras ejecutorias del Fiscal General de la República Isaías Rodríguez --en el colmo de la impudicia y el descaro, nombrado por la sala plena del TSJ suplente de su presidenta Luisa Estela Morales--, un rasgón en el telón que oculta los sucios y tenebrosos entramados de la justicia del régimen ha permitido captar en su siniestra magnitud la justicia del horror del fascismo criollo. Una 'justicia' infinitamente más cochambrosa, sucia y pringada que la del Tercer Reich, pero tan sórdida, gansteril y mafiosa como la de los togados de la esvástica durante los 13 años del reinado de Adolfo Hitler. ¿Qué define en su esencia a la justicia del horror? La subordinación del cuerpo de magistrados a los intereses políticos de quien detenta el Poder ejecutivo, la conversión de la justicia en instrumento de persecución, represión y castigo de las disidencias, la perversión de todos los altos principios éticos y morales que deben regir la ecuanimidad, independencia y equidad en el uso del poder de la jurisprudencia y la pérdida de toda autonomía de la justicia en cuanto Poder autónomo del Estado.

Todos esos requisitos han sido cumplidos, y con creces, bajo el régimen chavista. La justicia se ha convertido en una caricatura tercermundista. Ni siquiera Zimbabwe , que ya se sacude a su Chávez africano de Robert Mugabe. La impunidad de quienes detentan el Poder, y en particular de Hugo Chávez y la pandilla de facinerosos con que gobierna a discreción, no conocen ni límites ni precedentes.

Nunca presidente alguno pudo en Venezuela perseguir, encarcelar y quebrantar las sagradas normas de un sano ejercicio jurídico bajo el cínico manto de la democracia, como lo ha hecho el teniente coronel. Miles y miles de familias se han visto privadas de sus más elementales derechos, han sido violadas, saqueadas y escarnecidas por la voluntad de un hombre, como sucediera con los hechos del 11 de abril y el paro nacional que terminara con los derechos pisoteados de 20 mil trabajadores de PDVSA y sus familias.

Policías inocentes permanecen en prisión, mientras los homicidas de Puente Llaguno, sicarios del presidente de la república, no sólo disfrutan de plena libertad, sino que han sido condecorados y premiados por los asesinatos cometidos. Los responsables por las graves quemaduras sufridas en condiciones infrahumanas por un puñado de soldados, alguno de los cuales perdió su vida, disfrutan de absoluta impunidad, mientras un General, por el sólo hecho de describir el funcionamiento de un lanzallamas, debió pasar años en la cárcel y aún no recibe la justa absolución de su condena. De los más de cien mil homicidios cometidos bajo el régimen de impunidad y anomia del actual régimen, la inmensa mayoría permanecen sin esclarecimiento. Los asesinos siguen matando, violando, robando, secuestrando en el mayor libertinaje que se haya visto en la historia de este país. Nada de esto es casual o producto de la mediocridad, la inoperancia o el abandono del militarismo reinante. Es el resultado de un régimen cuya ideología se basa en la desarticulació n de todos los valores, la aniquilación de todas las normas, la imposición de la cruda brutalidad del más fuerte. Fascismo puro. Terrorismo de Estado. Este aparato de justicia no puede ser reformado. Deberá ser erradicado, extirpado y saneado quirúrgicamente. Para construir en su lugar otra justicia, radicalmente distinta. Justa, así suene absurdo. Para todos, sin exclusiones ni banderías. Pero ello no es posible bajo el mandato del actual presidente de la república.

Apartarlo del Poder es el requisito 'sine qua non' de una limpieza del espíritu nacional. Manos a la obra. Impresionan los paralelismos, cada día que pasa Chávez se asemeja más y más al Pérez próximo a su defenestramiento. Si bien las comparaciones son odiosas, de estas sale muy mal parado el teniente coronel, verdadero general en jefe del Apocalipsis a que nos enfrentamos. Comparar los miles y miles de millones de dólares malversados, dilapidados, regalados y extraviados en los laberintos de la corruptela gubernamental de esta 'Quinta República', con los exangües y escuálidos 17 millones de dólares que a Pérez le costaran la presidencia de la república, el enjuiciamiento y la cárcel es un verdadero despropósito. Si Pérez terminó en Los Teques cocinándose sus arepitas en un hornillo compartido con el policía Izaguirre, ¿dónde habrían de terminar Hugo Chávez y Diosdado Cabello que no se asemeje a la cárcel de Milosevic o Saddam Hussein? Tampoco pueden compararse los pobres ingresos de que disfrutó el gobierno de CAP II con los más de novecientos mil millones de dólares de que ha disfrutado el teniente coronel en estos once años. Corresponden a la inaudita cifra de setenta veces la cantidad acordada por los Estados Unidos para la reconstrucció n de la arrasada Europa post hitleriana al término de la segunda guerra mundial.

Con sólo una parte de esos 13 mil millones de dólares, la Alemania liberada pudo alzar el vuelo hasta convertirse en la potencia industrial y financiera que es hoy, a la cabeza del tercer emporio económico mundial, tras USA y China. Con esa cantidad --¡setenta planes Marshall!-- cualquier gobierno medianamente sensato hubiera podido resolver en estos largos once años los graves problemas estructurales que nos aquejan: montar un importante fondo de reservas como para enfrentar los años de vacas flacas, potenciar el desarrollo industrial del país, dotándolo de un red de infraestructuras para situarlo al nivel de las potencias regionales como Chile, Brasil o México y resolver los cinco grandes males de nuestra vida como Nación: salud, educación, vivienda, seguridad y empleo.

Si el Perú, que no dispone de petróleo ni ingresos exorbitantes, ha dado un salto cualitativo de la mano de su presidente hasta avanzar a los primeros lugares del desarrollo en América Latina, ¿por qué no ha podido un país que por poco se ahoga en su riqueza petrolera? Y por eso y muchísimo más --presos políticos, prepotencia, corrupción y sordera-- Hugo Chávez comienza a asomarse al mismo abismo en el que cayera su odiado antagonista. Hoy, como entonces, un escándalo tapa otro escándalo. El estudiantado se alza contra los abusos del régimen. El pueblo le vuelve la espalda. Los medios lo aborrecen. Y las encuestas comienzan a mostrar la cruda verdad de los hechos: de cada tres venezolanos, dos quisieran librarse de él cuanto antes. ¿Cómo y cuándo? He allí el problema. Unos exigen que sea por la vía electoral. Otros, mediante una gigantesca movilización popular. Ni unos ni otros quieren caer en cuenta que del cómo y del cuándo se ocupa la sabiduría de Dios, que es la sabiduría de la historia.

Por ello, a enfrentar las elecciones con un ojo en las urnas y el otro en las calles. Votar y movilizar, ganar la asamblea, gobernaciones y alcaldías y apoderarse de las calles. ¿Quién dijo que las elecciones y la rebeldía son caminos excluyentes? Comprender el próximo proceso electoral en el marco de la grave crisis que vivimos y prepararse para cualquier contingencia: ¡he allí lo que recomienda la sabiduría política.! ... ¡Honrémosla.!

Autor: A S G